Apoyo del secretario general de AOMA a la posición de Javier Castro

“No permitiremos que usen a los mineros como rehenes”

«Los trabajadores mineros no vamos a permitir que cualquiera y en nombre de nadie quiera generar hechos vandálicos utilizando a nuestra gente como rehenes de sus pretensiones», aseguró Héctor Laplace, titular del secretariado nacional del gremio minero AOMA, respaldando así de manera clara a lo actuado por la Seccional Santa Cruz de la entidad, ante el corte de rutas y accesos llevados a cabo por un grupo de autoconvocados desocupados de la construcción de Gobernador Gregores, quienes habían impedido y obstaculizado el normal desarrollo de las actividades laborales dentro de la mina Manantial Espejo de la empresa Minera Triton Argentina, no permitiendo el tránsito de vehículos desde y hacia la mina, con lo cual los trabajadores mineros no pudieron retornar a sus hogares.
Laplace afirmó en ese sentido que las declaraiones del secretario general de la Seccional Santa Cruz de AOMA, Javier Castro, «son correctas y no hacen más que expresar lo que siente el trabajador afectado por estas protestas que son ajenas a la minería», agregando que «los mineros no podemos ser la moneda de cambio de los reclamos sociales de otros sectores, por más que sean justos», ya que significan en sí mismo «una provocación para quienes ingresan o egresan de un proyecto donde trabajan” y se les impide ese derecho, dado que esta situación puede desencadenar “otros conflictos no deseados», afirmando además que quienes deben intervenir son «la Justicia de Santa Cruz y el gobierno provincial pues para eso están y tienen sus obligaciones como parte del Estado».
El titular nacional del gremio minero también sostuvo que «no deben tener excusas tan livianas para no cumplir con su tarea» entendiendo que esa actitud «podría generar otros hechos lamentables» como consecuencia del «no te metas y que se las arreglen solos».
Recordó Héctor Laplace que la manifestación de desocupados en Gobernador Gregores perjudicó a los mineros, impidiendo, durante 48 horas el ingreso y egreso laboral de los trabajadores, generando malestar y provocando confusión en la sociedad.